Durante mi viaje, recibí un audio de seis segundos: “Ayúdame, estoy encerrada”. Mi madre aseguró que solo estaba enseñándole modales a su nuera, pero mi cuñada había cubierto las cámaras y preparado documentos para retirar nuestros ahorros. Volví esa misma noche, llamé a un abogado y no levanté la voz… porque una grabación podía destruir toda su versión.
PARTE 1 —Si tu esposa no entrega el dinero, la vamos a encerrar hasta que entienda quién manda en esta…