Una viuda embarazada caminó bajo el sol con sus dos hijos sedientos, suplicando agua en siete casas donde todos le cerraron la puerta por llevar el apellido Reyes; pero cuando una anciana ciega salió con un machete y reconoció la sangre de su hijo en aquel bebé, el pueblo entero empezó a descubrir que detrás del odio había un pozo robado, una muerte disfrazada de accidente y una verdad que ya no podían enterrar.
PARTE 1 El sol caía sobre el ejido San Jacinto como si quisiera borrar a todos los pobres del mapa….