PART 2: “Mi hermano regresó de Monterrey para vender el palenque de la familia por 15 millones de pesos, diciéndome que yo vivía aferrado al polvo. ‘Él es sentimental, pero no tiene opción’, le aseguró al comprador frente a mis hijos. Se sentía ganador, creyendo que la necesidad me haría firmar. Lo que no sabía es que nuestro padre, antes de irse, no solo me dejó la receta del mezcal. Dejó un viejo cántaro de barro sellado, y una instrucción muy clara para el día en que el dinero intentara dividirnos…
“Mi hermano regresó de Monterrey para vender el palenque de la familia por 15 millones de pesos, diciéndome que yo…