PART 2: Cuando mi hijo nos entregó 2 mantas tras vender la casa donde vivimos 46 años, entendí que ya había decidido nuestro destino. Mientras él hablaba de dinero, mi esposa apenas podía caminar, y solo dijo: “Es lo mejor para vosotros”. No discutí: rechacé la dirección del albergue y me marché con ella. 2 días después, dentro de una cueva, encontré un cuaderno con el apellido de su madre.
El día que Álvaro entregó a sus padres 2 mantas y la dirección de un albergue, Mateo comprendió que un…