Don Mateo encontró a Lucía descalza, jalando una carreta con 2 niños y a su madre enferma, justo cuando un hacendado apareció para cerrarle el paso. Mientras Teresa ardía de fiebre, Rogelio bajó de su camioneta y soltó: “Sabía que no llegarías lejos.” Mateo no discutió: llevó a la anciana directo a la clínica y esa misma tarde fue a la comandancia a dejar constancia. Pero antes de entrar, Lucía le entregó un viejo cuaderno que podía demostrar quién debía realmente a quién.
La mujer avanzaba descalza por el camino de terracería, con una cuerda clavada en los hombros y una carreta tan…