Volví al pueblo después de 14 años y encontré a mis padres durmiendo en una casa en ruinas, mientras mi primo vivía en un chalet nuevo. Cuando lo enfrenté, soltó: «¡Porque todos habéis vivido pendientes de ellos!». No discutí; llamé a mi abogada y pedí revisar cada transferencia. Entonces apareció el viejo móvil de mi padre, perdido desde hacía 2 años… y alguien había estado respondiendo desde él.
PARTE 1 Cuando Álvaro Santamaría empujó la puerta de aquella casa medio derrumbada y vio a sus padres durmiendo sobre…