PART 2: Volví antes de Madrid y mi hijo de 5 años me confesó el secreto que mi suegra le hizo callar. Él con fiebre en el salón mientras ellos estaban en mi cama con mi bata blanca. En su móvil leí: “Dile a Carmen que saque a Nico más rato”. No lloré, guardé todo y llamé a mi abogado, pero el garaje grabó a un tercer visitante: mi hermano.
—Mamá, ¿los mayores también guardan secretos que dan miedo? La pregunta de Nico, de 5 años, dejó inmóvil a Marta…