`Durante mi cumpleaños, mi hermana cayó a la piscina y mi esposo corrió a cargarla sin preguntarme qué había pasado; luego me advirtió: “No hagas una escena”. Yo guardé silencio, abrí un documento que había preparado días antes y cancelé toda la operación millonaria. Creían que estaba actuando por celos, hasta que apareció una grabación borrada que alguien había pagado por desaparecer.
—Mariana, no armes un escándalo ahorita —me dijo mi esposo mientras cargaba a mi hermana empapada entre sus brazos, frente…